Una nueva ciudad se alza en las inmediaciones de un gran camposanto. Presidido por una imagen de Cristo que se abre a los cielos, mirando hacia el Huascarán, Yungay es uno de los recuerdos más amargos del Perú. La ciudad original desapareció en una tragedia natural y sin embargo es la reafirmación de la tenacidad del peruano.
Al norte del Callejón de Huaylas, Yungay es hoy el centro expedición de las cumbres cercanas y de varios atractivos turísticos. El pueblo nuevo, planificado tras el alud por el terremoto de 1970, es armónico, limpio y de habitantes felices. Está muy cerca de la laguna 69, una de las más visitadas de la cordillera Blanca.
El camposanto de Yungay también recibe miles de visitantes cada año. Es posible rendir honores a los caídos en el cementerio, observar la estatua del Cristo o caminar por los senderos en medio del silencio. En el horizonte se destacan las cumbres nevadas del Huascarán y del Huandoy.
¿Qué hacer en Yungay?
- Visitar el camposanto. Es una impresionante planicie formada por el alud que se desprendió del Huascarán por el terremoto de mayo de 1970. Los senderos siguen la huella de las antiguas calles, hay árboles muy altos y mucho silencio.
- Entrar al cementerio. El cementerio de Yungay es una atracción en sí mismo. Es lo único que se salvó en el alud, y los nichos están construidos en grandes bóvedas que forman un círculo con escaleras. En lo alto se destaca la imagen del Cristo con los brazos abiertos.
- Ir a la laguna 69. Es una de las excursiones más populares de Huaraz, por la belleza de la laguna y por la facilidad para llegar. Por ser un recorrido de montaña se debe ir en compañía de un guía.
- Recorrer el pueblo nuevo. La nueva ciudad de Yungay se construyó al norte del camposanto para albergar a los sobrevivientes y parientes. Tiene una vida típica de los pueblos andinos, y es centro de acopio y distribución agrícola.
¿Cómo llegar a Yungay?
En auto particular. Yungay está ubicada a 57 kilómetros al norte de Huaraz. Si conduces desde allí, toma la avenida Confraternidad Internacional Oeste, con rumbo norte. El recorrido se cubre en aproximadamente una hora y 20 minutos, pasando por Carhuaz y Mancos. La carretera va descendiendo con el Callejón de Huaylas.
En Yungay hay abundante espacio para estacionar y recorrer las calles. Hay varias opciones de alojamiento y alimentación.
En transporte público. Las combis para Huaraz son las mismas que salen hacia Caraz. El paradero está en el bulevar Pastorcita Huaracina, seis cuadras al norte de la plaza de Armas. Cada pasajero paga entre 5 y 7 soles, y el trayecto se cubre en poco más de hora y media.
En Yungay se pueden conseguir taxis colectivos hasta el sendero de la laguna 69, hasta Caraz o Carhuaz. Se estacionan en el jirón Santa Rosa, diagonal a la comisaría de la Policía Nacional del Perú. El precio hay que negociarlo con el conductor.
En tour privado. Una parada en Yungay forma parte de cualquier tour a la laguna 69. Lo ofrecen empresas turísticas de Huaraz porque es una excursión hermosa y fácil. Los precios suelen oscilar entre 50 y 80 soles por persona, dependiendo de lo que incluyan. Ofrecen transporte y el guía desde Huaraz, ida y vuelta.
Recomendaciones
- Salir temprano. Si va desde Huaraz en una excursión de un día, salga lo más temprano posible para que le dé tiempo de recorrer con calma. Las caminatas deben ser más lentas a esta altura.
- Mantener una actitud de respeto en el camposanto. Utilizar ropa inadecuada y música alta no es recomendable para visitar el camposanto ni el cementerio de Yungay. Es un sitio de recuerdo de una tragedia.
- No lanzar basura. Aunque el camposanto es un sitio abierto, se ruega no lanzar desperdicios.
- Tome un buen desayuno. Sea que va a Yungay o a la laguna 69, un buen desayuno es necesario para la altura. El caldo de cabeza de cordero o el de gallina con mote son buenas opciones, y se encuentran con gran calidad en todos los mercados.